Homilía, en la Ordenación Sacerdotal de José Ignacio Quintero.

Excmo. Mons. Alfredo Enrique Torres Rondón

Obispo de San Fernando de Apure.

San Fernando, 02 de Diciembre de 2017.

 

Toda alabanza al Señor! Por  la abundante misericordia que sigue derramando sobre este pueblo de San Fernando y mi humilde pastoreo, al bendecirme esta mañana con nuevos y emprendedores brazos que se unen a los ya existentes para hacer crecer nuestra iglesia. Impongo hoy por primera vez mis manos, para ungir sacerdote para siempre a José Ignacio, bajado de las altas colinas tovareñas y conferir el diaconado a estos 4 hermanos que se han de preparar también para recibir el sagrado ministerio del presbiterado en pocos meses. Que alegría y qué esperanzas tiene un pastor, pues podré decir en poco tiempo no más parroquias sin su sacerdote, que les anuncia la buena noticia, los acompañe y los consuele.

El libro del Exodo nos trae este bello pasaje en que el Señor manda ungir a Aaron, para que lo ejerza en medio de su pueblo y en su nombre. Recordemos que es un pueblo en éxodo, en camino, en medio de penurias y sacrificios, y a veces hasta tentado a abandonar al Señor. Lo unge sacerdote sempiterno, para que le acompañe. Valientes estos muchachos, que hoy se consagran..! a sabiendas de que aquí no hay riquezas de oro y plata, muy al contrario nuestras comunidades son modestas y sencillas, inmersas en muchas penurias  con una situación por demás conocida, ante un futuro inmediato nada prometedor, pero aquí estamos dispuestos a acompañar a este pueblo y a sostenerlo en la esperanza de un mañana mejor, cual pueblo en éxodo. Dios no abandona nunca a su pueblo. Y coincidencialmente en las vísperas del inicio del adviento en el día de mañana, tiempo de preparación al incomparable misterio de la navidad, “Dios con nosotros”. La vorágine vacía no halla como acallar el clamor de un pueblo, que aun no se percata, que cada día hay más escasez y pobreza, y adelantan el colorido navideño, para embelezar las conciencias con circo, pero sin pan. No es navidad aún. Entramos mañana, en un tiempo de cierto recogimiento y preparación espiritual para recibir a Jesús El Señor. Y ahí estamos los sacerdotes para acompañar, crear y unir esfuerzos para sostener esta travesía del desierto venezolano.

Para ustedes, mis queridos sacerdotes y diáconos, suplico la luz del Espíritu Santo, para que brillen con todas las cualidades que deben tener los ministros del Señor, cual Aarón Bíblico, hoy recordado, pero estas tres de manera especial:

-Desprendimiento personal. El ministerio no es una empresa humana para enriquecerse. En medio de un pueblo pobre y empobrecido vivimos las carencias de todos.

-Oración sin desmayar: es nuestra fuerza y nuestro secreto de éxito. Está demostrado, los fracasos de muchos es consecuencia del abandono de la oración. Si algo no debemos olvidar, es que tenemos un tesoro en vasos de barro. Qué quiere decir estas palabras del  Señor en el evangelio de hoy? Me amas más que estos? Este amor se expresa en la caridad del trabajo pero se alimenta del encuentro diario con el Señor en la Oración..

-Gozo sin par: es decir alegría serena, que genera creatividad, entusiasmo. Para cundir de Evangelio nuestro mundo como dice hoy el apostol.

Y a ustedes querido pueblo, no cesen de encomendarnos al Señor y respalden las iniciativas pastorales de sus sacerdotes.

A la familia Quintero Villamizar, les felicito, tienen un sacerdote en su seno. Le agradezco la donación de su hijo. Dios les bendecirá con abundancia.

La Virgen Santísima cubra con su manto de amor maternal estos jóvenes que hoy se consagran y San Fernando interceda para que estos nuevos ministros sean santos, como el Señor lo quiere. Alabado sea Dios.

Autor entrada: infodiocesis

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