¿Elecciones adelantadas en Venezuela? Para el Cardenal Jorge Urosa Savino “son un atropello a los derechos políticos”.

¿Elecciones adelantadas en Venezuela? Para el Cardenal Jorge Urosa Savino “son un atropello a los derechos políticos”.

El cardenal Jorge Urosa Savino expresó su rechazo al llamado a elecciones presidenciales hechas por el Gobierno de Nicolás Maduro, considerando que “es una convocatoria adelantada y ventajista, totalmente abusiva e irregular por lo demás”.

Desde la Oficina de Información del Arzobispado de Caracas se conocieron las declaraciones publicadas por el portal Aleteia, en las que el arzobispo de Caracas, rechazó el llamado a elecciones presidenciales anticipadas, según los anuncios hechos por el Gobierno nacional para el próximo 22 de abril.

Alega Urosa que estas elecciones tendrán menos de tres meses entre la convocatoria y la realización de las elecciones, con el mismo Consejo Nacional Electoral parcializado con el Gobierno, y en condiciones desventajosas para los partidos de oposición, lo cual es un atropello a los derechos políticos de los venezolanos.

“Realmente es un atropello a los derechos políticos, el imponer unas elecciones sin condiciones de equidad igualdad y con líderes políticos y partidos invalidados, y con la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) descalificada. Es imposible competir en esas condiciones leoninas que el Gobierno, a través del CNE y de la Asamblea Constituyente quieren imponernos a los venezolanos”, expresó el Cardenal Urosa.

En ese sentido respaldó las consideraciones del Padre Luis Ugalde en un reciente artículo, en el cual llama a que los venezolanos defendamos nuestros derechos políticos a través de un firme rechazo a esas elecciones manipuladas y la exigencia firme y masiva de elecciones presidenciales bien organizadas y equitativas, en tiempos adecuados y necesarios, y en condiciones de justicia, equidad y libertad para los electores y los candidatos. En esa línea se entiende el rechazo de esa propuesta de elecciones por parte de un gran número de países, cuya defensa de la democracia en Venezuela debemos agradecer.

CERCO ANTIDEMOCRÁTICO Y ACOSO A SACERDOTES Y OBISPOS

Por otra parte, el Cardenal Urosa expresó su preocupación por el endurecimiento del Gobierno en la aplicación del cerco antidemocrático a la disidencia, a la libertad de opinión, a la oposición política.

En ese sentido, dice el Cardenal Urosa, se realizó la ejecución sumaria y totalmente ilegal y anticonstitucional de un rebelde opositor, el señor Oscar Pérez, el 15 de enero, en el Junquito, cuando ya se había rendido y estaba negociando su entrega. “La Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Venezolano expresó el rechazo del episcopado venezolano a esa acción represiva que viola los derechos fundamentales de mesas personas allí ejecutadas”, recordó el arzobispo de Caracas.

“Pero además, se está dando una nueva oleada de ataques a la libertad de expresión y a los derechos de los eclesiásticos. El mismo 15 de enero, el Presidente (Nicolás Maduro) atacó injustificadamente al Arzobispo de Barquisimeto, Monseñor Antonio López Castillo, y a Monseñor Víctor Hugo Basabe, Obispo de San Felipe. “Los acusaba de incitar al odio en sus homilías. Algo totalmente falso, pues ellos simplemente reflejaron en sus homilías la situación de dolor y sufrimiento del pueblo venezolano”, expresó Urosa.

“De igual manera, se ha intentado amedrentar a los Obispos de Caracas al convocar a una reunión en el Ministerio de Relaciones Interiores al Obispo. Mons. Tulio Ramírez Padilla, junto con el Padre Miguel Acevedo, excelente y prudente sacerdote, párroco de la iglesia de Candelaria. Allí se acusó injustamente al P. Acevedo de algo falso: haber agredido a una señora que había entrado en la Iglesia protestando contra sus palabas en la homilía”.

Indica Urosa que el padre Acevedo no respondió a esos ataques y ni siquiera se acercó a esa dama. “No hubo agresión alguna por parte del padre Acevedo a ninguna mujer, como se está queriendo inventar con una matriz de opinión falsa”, resalta la nota informativa.

Los sacerdotes, dijo el Cardenal Urosa, no participamos en la diatriba partidista, pero sí defendemos y defenderemos los derechos del pueblo, con el debido respeto a las autoridades, y sin incitar a la violencia o a la rebelión política.

RESOLVER LA EMERGENCIA SOCIAL

Estimó que el Gobierno de Nicolás Maduro, en vez de estar cerrando el cerco antidemocrático contra el pueblo venezolano, debería más bien resolver la pésima situación económica de paralización del transporte, de inflación desbocada, de precios por las nubes, de hambre y carencia de medicinas. Finalmente dijo que “en lugar de seguir avanzando en la toma absoluta del poder, debería ocuparse de que en los hospitales no mueran los bebés, y que no haya niños desnutridos, ni gente que muera por comer yuca amarga”.

Prensa CEV
Nota de: Licdo. Ramón Antonio Pérez – Oficina de Prensa del Arzobispado de Caracas
Fecha: 20 de febrero de 2018

Pbro. Luis Ugalde: “hay que llamar a la movilización de las conciencias”

Pbro. Luis Ugalde: “hay que llamar a la movilización de las conciencias”

Articulo de Aleteia.org

Titulo Original: “Luis Ugalde, un Jesuita que sacude a Venezuela”.

Maky Arenas | 12-01-2018.

 

Su intervención en la reunión de obispos fue contundente, recordando a Pío XII cuando “sacó hasta a las monjas de sus claustros” para salvar a Italia del comunismo.

Teniendo como marco la reunión de anual de obispos, en pleno desarrollo, el respetado sacerdote jesuita Luis Ugalde, ex rector de la Universidad Católica Andrés Bello y catedrático de Teoría Política, impactó con su exposición. En ella, abordó la problemática venezolana apelando a un recurso muy ignaciano: el discernimiento como método profundo y verdadero a través del cual San Ignacio, uno de los maestros y testimonios de la espiritualidad, nos comunica un camino pedagógico, humano y muy espiritual para manejar y adiestrar la libertad.

“Ahora, como nunca, la Iglesia en Venezuela se ve exigida a sacar lo mejor de sí y ponerlo al servicio de una sociedad en pleno naufragio –comenzó el P Ugalde. Nuestra identidad y fuente de inspiración es Jesucristo y en él está la brújula para discernir y orientarnos en esta encrucijada. ¿Qué es lo que Dios bendice y maldice hoy y aquí?” se preguntó, recordando aquella sentencia de Mat 25,35 cuando Jesús ensena que Dios nos bendice porque “tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, era emigrante y me recibieron, estaba desnudo y me vistieron, estaba enfermo y me visitaron, estaba encarcelado y me vinieron a ver”, en clara alusión a la indiferencia del poder ante las penurias del pueblo y el compromiso que ello plantea a los creyentes de cara a quienes se encuentran más desvalidos.

Acto seguido, recordó que en la 1ª carta de Juan se nos dice: “A Dios nunca lo ha visto nadie; si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros” (1 Juan 4,12). Y al que asegura amar a Dios pero no a su hermano, “porque si no ama al hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve” (1 Juan 4,20).

Bromeó con la manifiesta aversión de los venezolanos por las maldiciones, pero sentenció: “En esta encrucijada vital no hay espacio para evadirlas. Jesús dice ‘apártense de mí, malditos’ porque tuve hambre y no me dieron de comer” etc. (Mat. 25,41-44). Jesús y la vida no nos dejan escapatoria cuando la realidad es de hambre, enfermedad, exilio y cárcel. No vale decir que nunca lo reconocimos, porque estábamos distraídos o éramos agnósticos, ateos o de otra religión no cristiana”.

Venezuela entera, y con ella la Iglesia, estamos en el dilema sin escapatoria de ser benditos o malditos de Dios de acuerdo a como respondamos al hermano en necesidad, a los 30 millones de hermanos.

“En Venezuela –continuó- el hambre, la sed, la enfermedad, la cárcel, el exilio, la inseguridad… no son pequeños errores o accidentes de un proceso que básicamente funciona bien y da vida (…) La Iglesia enseña que el bien cuanto más universal es más divino y el mal más maligno y por ello la política, cuando se orienta al bien común, es una muy elevada forma de amor cristiano o puede ser la negación del seguimiento de Jesús. Hoy en Venezuela es la política la que siembra muerte”.

Se remontó en su intervención a “aquellos años de la dura postguerra” cuando el Papa Pío XII pidió ir a votar, incluso a las monjas de clausura”. Puso a funcionar todos los resortes de la Iglesia, a los seminaristas a predicar en las calles, activó cualquier recurso a disposición de los católicos “porque de esa decisión dependía que Italia cayera o no en manos de un sistema como el que impuso por largas décadas su inhumanidad dictatorial en países del Este europeo”. Hay momentos en que la evasión es totalmente incompatible con la responsabilidad cristiana. Estamos en uno de esos que deciden el futuro del país.

Hizo planteamientos muy concretos: ante la ilegalidad e inconstitucionalidad con que trabaja el gobierno y en las cuales funda su ventajismo, urgió a la Conferencia Episcopal a exigir –al gobierno y la oposición- que los procesos electorales se realicen en condiciones de transparencia. Como quiera que ello no basta, alentó a la Iglesia a “llamar a la movilización de las conciencias” para superar la desesperanza que paraliza y los intereses particularistas que minan la indispensable unión para la reconstrucción nacional.

La votación debe ser masiva. Es preciso y urgente un cambio de presidente y de gobierno “porque no es posible prolongar la actual catástrofe”. Para ello, un elemento clave la Fuerza Armada. Entender el actual desorden pasa por conocer su orientación dominante. Que vuelvan hacia la democracia y se ajusten a su deber constitucional es de vida o muerte para el país.

Cerró con una grave interpelación a los católicos: “El déficit mayor de nosotros como Iglesia, como pueblo de Dios, es que no hay coherencia y seguimiento práctico de la comunidad cristiana a los magníficos documentos de la Conferencia Episcopal Venezolana. Los obispos están muy claros y hay que escucharlos”. Es un gran reto que enfrentamos este año, que considera decisivo para el destino del país.-

Fiesta de los Reyes Mayos: ¡La alegría de la Navidad siempre presente!

Fiesta de los Reyes Mayos: ¡La alegría de la Navidad siempre presente!

¡El Señor se ha manifestado y hoy también venimos a adorarle!

El 06 de Enero la Iglesia celebra el día de la Epifanía o de los Reyes Magos, conmemorando aquel episodio del Evangelio de San Mateo en la cual unos sabios venidos de oriente llegaron al Pesebre, en Belén, guiados por una estrella, para adorar al Mesías y le ofrecieron sus regalos: oro, incienso y Mirra. Una fiesta que dice de regalos, de adoración y de Fe.

En Apure celebramos este día en las diferentes Parroquias y comunidades, en algunas de las cuales se agasajan a los niños, aún a pesar de los altos costos, el mejor regalo es darnos a los demás; que los padres se den a sus hijos, no solo den lo necesario, sino que ellos mismos se den a sus hijos, lo cual implica atención, cariño, ternura, presencia.

Fiesta de regalos. Los sabios llegan a Belén a adorar y signo de esto ofrecen sus dones: oro, reconociendo que ese niño es Rey; Incienso, reconociendo que ese niño es Dios y Mirra, como un pre anuncio de lo que sucederá con ese niño: ofrecerá su vida en la Cruz y resucitará para salvar a la humanidad. Adorar es reconocer y presentar lo que tenemos sabiendo que el mejor regalo es recibir de Jesús, su Gracia.

Esta fiesta nos dice mucho hoy en Venezuela: es una oportunidad para reconocer al Mesías y presentarle nuestros dones, que ya no son Oro, incienso y mirra, sino que son nuestros problemas, sufrimientos y anhelos de ser un país más próspero y feliz. Este año presentamos nuestra gratitud por el don de la vida del Padre Carlos Macías.

Hoy también se da inicio a la Reunión Ordinaria de la Conferencia Episcopal, y les animo a acompañar a nuestros obispos con nuestra Oración. En nombre del Obispo Diocesano, el Excmo. Mons. Alfredo Torres, y de todo el Clero apureño, saludamos a la colectividad Apureña, rogando al Señor nos manifieste su Gloria y nos ayude a caminar hacia él, guiados por la Luz de nuestra fe.

Pbro. Ender Moissant

MCS / Diócesis de San Fernando de Apure.

 

Asunción de María: Dios siempre vence y consuela; las dictaduras no tienen la última palabra.

Asunción de María: Dios siempre vence y consuela; las dictaduras no tienen la última palabra.

El 15 de Agosto celebramos la Solemnidad de la Asunción de la Virgen a los Cielos. Los textos de este día nos presentan la imagen del Dragón rojo, que simboliza todos los poderes absolutistas de ayer y de hoy, y la Mujer débil, figura de María y la Iglesia, vestida de Sol, es decir vestida de Dios. En la fiesta de la Asunción, celebramos con alegría que siempre vence y consuela a sus pequeños; así mismo se nos invita a ser María, dispuestos al servicio del Señor y su reino.

PARA PROFUNDIZAR te recomendamos leer una de las Homilías del Papa Benedicto XVI y también: Significado del Dogma de la Asunción. 

 

Homilía de Benedicto XVI en la Solemnidad de la Asunción de María – año 2007.

Queridos hermanos y hermanas:

En su gran obra “La ciudad de Dios”, san Agustín dice una vez que toda la historia humana, la historia del mundo, es una lucha entre dos amores: el amor a Dios hasta la pérdida de sí mismo, hasta la entrega de sí mismo, y el amor a sí mismo hasta el desprecio de Dios, hasta el odio a los demás. Esta misma interpretación de la historia como lucha entre dos amores, entre el amor y el egoísmo, aparece también en la lectura tomada del Apocalipsis, que acabamos de escuchar. Aquí estos dos amores se presentan en dos grandes figuras. Ante todo, está el dragón rojo fortísimo, con una manifestación impresionante e inquietante del poder sin gracia, sin amor, del egoísmo absoluto, del terror, de la violencia.

Cuando san Juan escribió el Apocalipsis, para él este dragón personificaba el poder de los emperadores romanos anticristianos, desde Nerón hasta Domiciano. Este poder parecía ilimitado; el poder militar, político y propagandístico del Imperio romano era tan grande que ante él la fe, la Iglesia, parecía una mujer inerme, sin posibilidad de sobrevivir, y mucho menos de vencer. ¿Quién podía oponerse a este poder omnipresente, que aparentemente era capaz de hacer todo? Y, sin embargo, sabemos que al final venció la mujer inerme; no venció el egoísmo ni el odio, sino el amor de Dios, y el Imperio romano se abrió a la fe cristiana.

Las palabras de la sagrada Escritura trascienden siempre el momento histórico. Así, este dragón no sólo indica el poder anticristiano de los perseguidores de la Iglesia de aquel tiempo, sino también las dictaduras materialistas anticristianas de todos los tiempos. Vemos de nuevo que este poder, esta fuerza del dragón rojo, se personifica en las grandes dictaduras del siglo pasado: la dictadura del nazismo y la dictadura de Stalin tenían todo el poder, penetraban en todos los lugares, hasta los últimos rincones. Parecía imposible que, a largo plazo, la fe pudiera sobrevivir ante ese dragón tan fuerte, que quería devorar al Dios hecho niño y a la mujer, a la Iglesia. Pero en realidad, también en este caso, al final el amor fue más fuerte que el odio.

También hoy el dragón existe con formas nuevas, diversas. Existe en la forma de ideologías materialistas, que nos dicen: es absurdo pensar en Dios; es absurdo cumplir los mandamientos de Dios; es algo del pasado. Lo único que importa es vivir la vida para sí mismo, tomar en este breve momento de la vida todo lo que nos es posible tomar. Sólo importa el consumo, el egoísmo, la diversión. Esta es la vida. Así debemos vivir. Y, de nuevo, parece absurdo, parece imposible oponerse a esta mentalidad dominante, con toda su fuerza mediática, propagandística. Parece imposible aún hoy pensar en un Dios que ha creado al hombre, que se ha hecho niño y que sería el verdadero dominador del mundo.

También ahora este dragón parece invencible, pero también ahora sigue siendo verdad que Dios es más fuerte que el dragón, que triunfa el amor y no el egoísmo. Habiendo considerado así las diversas representaciones históricas del dragón, veamos ahora la otra imagen: la mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies, coronada por doce estrellas. También esta imagen presenta varios aspectos. Sin duda, un primer significado es que se trata de la Virgen María vestida totalmente de sol, es decir, de Dios; es María, que vive totalmente en Dios, rodeada y penetrada por la luz de Dios. Está coronada por doce estrellas, es decir, por las doce tribus de Israel, por todo el pueblo de Dios, por toda la comunión de los santos, y tiene bajo sus pies la luna, imagen de la muerte y de la mortalidad. María superó la muerte; está totalmente vestida de vida, elevada en cuerpo y alma a la gloria de Dios; así, en la gloria, habiendo superado la muerte, nos dice: “¡Ánimo, al final vence el amor! En mi vida dije: “¡He aquí la esclava del Señor!”. En mi vida me entregué a Dios y al prójimo. Y esta vida de servicio llega ahora a la vida verdadera. Tened confianza; tened también vosotros la valentía de vivir así contra todas las amenazas del dragón”.

Este es el primer significado de la mujer, es decir, María. La “mujer vestida de sol” es el gran signo de la victoria del amor, de la victoria del bien, de la victoria de Dios. Un gran signo de consolación. Pero esta mujer que sufre, que debe huir, que da a luz con gritos de dolor, también es la Iglesia, la Iglesia peregrina de todos los tiempos. En todas las generaciones debe dar a luz de nuevo a Cristo, darlo al mundo con gran dolor, con gran sufrimiento. Perseguida en todos los tiempos, vive casi en el desierto perseguida por el dragón. Pero en todos los tiempos la Iglesia, el pueblo de Dios, también vive de la luz de Dios y —como dice el Evangelio— se alimenta de Dios, se alimenta con el pan de la sagrada Eucaristía. Así, la Iglesia, sufriendo, en todas las tribulaciones, en todas las situaciones de las diversas épocas, en las diferentes partes del mundo, vence. Es la presencia, la garantía del amor de Dios contra todas las ideologías del odio y del egoísmo.

Ciertamente, vemos cómo también hoy el dragón quiere devorar al Dios que se hizo niño. No temáis por este Dios aparentemente débil. La lucha es algo ya superado. También hoy este Dios débil es fuerte: es la verdadera fuerza. Así, la fiesta de la Asunción de María es una invitación a tener confianza en Dios y también una invitación a imitar a María en lo que ella misma dijo: “¡He aquí la esclava del Señor!, me pongo a disposición del Señor”. Esta es la lección: seguir su camino; dar nuestra vida y no tomar la vida. Precisamente así estamos en el camino del amor, que consiste en perderse, pero en realidad este perderse es el único camino para encontrarse verdaderamente, para encontrar la verdadera vida.

Contemplemos a María elevada al cielo. Renovemos nuestra fe y celebremos la fiesta de la alegría: Dios vence. La fe, aparentemente débil, es la verdadera fuerza del mundo. El amor es más fuerte que el odio. Y digamos con Isabel: “Bendita tú eres entre todas las mujeres”. Te invocamos con toda la Iglesia: Santa María, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

 

 

 

 

 

“Hombre de poca Fe”, por Mons. Mario Moronta.

“Hombre de poca Fe”, por Mons. Mario Moronta.

En variados episodios del evangelio, nos conseguimos cómo Jesús alaba la fe de quienes, sin ser judíos, comienzan a ver en Él al Mesías. Pero, a la vez, les recrimina, sobre todo, a sus discípulos más cercanos que son “hombres de poca fe”. Así sucede en el episodio de la “tempestad calmada”. De igual modo, se lo dice a Pedro, quien lo desafía al verlo caminar sobre las aguas. Antes, a él y sus compañeros, Jesús les ha dicho “no tengan miedo soy yo”. La barca donde surcaban el lago se veía estremecida por las aguas turbulentas del momento. El Señor les sale a su encuentro caminando sobre ellas. Los discípulos se asustan y creen que es un fantasma. Es cuando les invita a no tener miedo y a ver quién es Él. Pero Pedro, se envalentona y reta al Maestro: “”Señor, si eres tú, mándame ir a ti caminando sobre el agua”.

Jesús acepta el reto y le dice en forma imperativa: “Ven”. Pero, al darse cuenta que caminaba sobre las aguas y sentir la fuerza del viento siente miedo y comenzó a hundirse. Entonces grita con desesperación: “¡Sálvame Señor!” Jesús lo toma de las manos y le recrimina: “hombre de poca fe”. Al llegar a la barca se produce el asombro de la fe y exclamaron todos los discípulos: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.

Este episodio nos ofrece un sinnúmero de ideas para la reflexión y la oración. Vamos a detenernos en tres de ellas: una primera, es la falta o poquedad de fe, de Pedro (y de sus compañeros). Sienten miedo pensando que es un fantasma, pero no terminan de asumir que es el Maestro quien les da una garantía: “Soy yo”. Esta es una expresión para indicar el poder especial del Hijo de Dios, identificado con su Padre, quien es conocido como “Yo soy”. Es una nueva prueba de Jesús hacia los suyos, que no terminan de arriesgarse a creer en Él. Quien ha multiplicado los panes, quien ha realizado miles de curaciones y liberado a los oprimidos por el demonio, quien ha mostrado palabras de vida eterna… no termina de ser reconocido como el Señor Dios y Salvador. Aún persiste el miedo de la duda o de la incomprensión. Pero ahí está el Señor, que les va a recriminar la poquedad de su fe, pero les tenderá la mano para seguir conduciéndolos a la profesión de la fe. Por eso, van a reconocer: “Verdaderamente eres el Hijo de Dios”.

La segunda idea la conseguimos en la actitud de Pedro. Desafía al Dios humanado: “Si de verdad eres tú, haz que vaya a ti”. Es la actitud de quienes pensando tener fe quieren que Dios haga lo que ellos desean. Manipulan a Dios: “Si de verdad eres Dios…” Es la actitud de tanta gente que quieren exigirle a Dios lo que ellos quieren y como ellos quieren. Dios acepta el reto y cede ante su petición, pero con decisión. Esto se observa en el imperativo que le hace a Pedro: “Ven”. No se pone con contemplaciones. “Si tú me retas, acepto el desafío y te ordeno que vengas con tus fuerzas a mi encuentro”. Sólo que puede suceder lo acontecido a Pedro, quien sintió miedo y se dio cuenta de no poseer la fuerza necesaria para aceptar el imperativo, también desafiante de su Señor. De allí que exclame con angustia: “Sálvame”. Eso hará al Señor, no sin antes regañarlo: “hombre de poca fe”.

La tercera idea tiene que ver con la misma fe. Como ya lo indicáramos, ante el desafío lleno de soberbia de Pedro, surge la necesidad de un gesto de humildad. “Quienes estaban en la barca se postraron ante Jesús diciendo: ‘Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios’.” La tempestad se calmó cuando Jesús y Pedro llegaron a la barca. Una nueva manifestación prodigiosa de la potestad de Jesús.

Este episodio es muy importante leerlo en clave personal y comunitaria en los momentos actuales. En medio de las situaciones difíciles y críticas que vivimos en el mundo, muchos católicos desafían al Señor: “Si haces lo que yo te pido, te prometo que haré tal cosa”. “Si de verdad eres el Señor, haz que yo camine por las aguas turbulentas de mi situación personal o comunitaria, con mis propias fuerzas”. Así podemos comprobar que la tentación de Pedro, llevada por el miedo de creer que estaban ante un fantasma, sigue haciéndose presente hoy en día. Detrás de esa “seguridad”, falsa con toda falsedad, se esconde además de un sentido de prepotencia, un auténtico miedo a ver a Dios que nos acompaña. Podemos pensar que se trata de una idea, de un fantasma, o simplemente de alguien lejano.

Quienes así piensan y actúan terminan por experimentar el susto de Pedro al comenzar a hundirse. Muchos, con humildad, pedirán la intervención de Dios. Pero otros quizás buscarán salvavidas donde no los conseguirán. Nuevamente se oirá el reclamo de Jesús: “Hombre de poca fe”. La fe de muchos creyentes se queda con frecuencia anclada en pietismos y en actitudes demasiado piadosas… no se siente el riesgo de la fe. Se apela a contenidos doctrinales cuestionables, a visiones y apariciones, a cuestionables mensajes, a prepotencias de orgullo… Y, sin embargo, allí está el Señor con su mano presta a salvar, ante el clamor de quien se siente hundido por su poquedad de fe.

Por eso, se requiere, al seguir a Jesús, la humildad y sencillez para poder entender en quien se confía. En medio de las aguas turbulentas, el Señor no va a permitir que perezcamos, ni permitirá que nos alejemos o nos hundamos. Esto requiere la misma actitud de quienes, asombrados ante su poder salvífico profesaron la verdadera fe: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios”.

+Mario Moronta R., Obispo de San Cristóbal.

 

Fuente: Prensa CEV
11 de agosto de 2017

 

 

Mons. José Luis Azuaje, 1er. Vicepresidente CEV: Las elecciones de la Constituyente fueron un fraude

Mons. José Luis Azuaje, 1er. Vicepresidente CEV: Las elecciones de la Constituyente fueron un fraude

La crisis en Venezuela se agrava según pasan los días y los obispos del país alzan la voz, junto al Vaticano, para exigir una solución inmediata, y denuncian que hubo fraude en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente promovida por el Presidente Nicolás Maduro.

Mons. José Luis Azuaje Ayala, Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, Obispo de Barinas y Presidente Regional de Cáritas América Latina y el Caribe, aseguró en declaraciones a ACI Prensa que “tenemos una gran preocupación por la complejidad del momento”, pero sobre todo “por la degradación moral que se ha hecho presente en el país”.

“El gran número de asesinatos que según la fiscalía nacional son 121, de los cuales el 25% han sido asesinados por manos de organismos de seguridad del Estado y 40% por grupos de civiles armados afectos al régimen, con más de 1.500 heridos, con miles de detenidos, en poco más de tres meses, nos dan un cuadro dantesco que a cualquier persona o institución inquieta por estar en juego la vida de los ciudadanos”, aseguró.

Esto se une al desabastecimiento de productos básicos como alimentos y medicinas, lo que “es el resultado de las nefastas políticas gubernamentales, de la improvisación, de querer instaurar un socialismo sin asidero humanista, sino generando una permanente conflictividad plagada de corrupción y violencia”.

Mons. Azuaje Ayala afirmó que todos los obispos del país “mantenemos la esperanza que todo proceso histórico tiene un inicio y un fin” y “esto que nos sucede no es eterno, pero destruye a medida que avanza el tiempo”. Y esto a pesar de que “cada día se siente una mayor represión del gobierno a través de distintos organismos del estado o afectos al mismo por temor al pueblo organizado, y se va configurando la anarquía en la realidad nacional, es decir, el gobierno ha perdido su legitimidad y autoridad”.

Asamblea Constituyente y coacciones

El Prelado, al igual que gran parte de la comunidad internacional, se muestra convencido del fraude en el proceso electoral a la Constituyente con la que Maduro pretende perpetuarse en el poder. Sobre la confirmación de Smartmatic –empresa encargada del sistema de votación electrónico– de que hubo manipulación, el Prelado asegura que “no nos ha sorprendido”.

“El domingo 30 pudimos ver con nuestros ojos la poca participación de la gente en las elecciones. De esta forma se hizo una auditoría directa, informal, pero vivencial”. “Antes de las seis de la tarde, que era la hora oficial del cierre de las mesas, enviaron a hablar a una de las rectoras del Consejo nacional electoral (CNE) para que anunciara que por permanecer una inmensa cantidad de personas aún en las filas de votantes, se extendía la votación una hora más. Yo me asomé a la escuela que está cercana de la Curia diocesana donde había varias mesas electorales y parecía un desierto. Pretendían hacer creer que a esa hora había electores. Cosa más falsa. Era como el anuncio oficial del fraude”.

Pero además reveló que “antes y durante el proceso electoral a la Constituyente, muchas personas fueron coaccionadas y amenazadas para que asistieran a votar”. “Hay relatos de personas que son católicas, forman parte de nuestras parroquias y casi confiesan eso como si hubiera sido un pecado que no tuviera perdón, se sienten humilladas porque se les coartó la libertad, porque fueron amenazadas que perderían sus empleos o los beneficios recibidos en las misiones (programas sociales) del gobierno”. En definitiva, señaló que “es algo vergonzoso lo ocurrido”.

Diálogo con el Vaticano

El representante de la Conferencia Episcopal también abordó el proceso de diálogo que hubo en Venezuela entre el Gobierno y la oposición y donde el Vaticano participó como facilitador.

Denunció que lo que hubo al final fue “un diálogo fingido por parte del gobierno sin ningún resultado”. “Cada vez que este gobierno se ha visto en desventaja, ha pedido dialogar; pero siempre es el mismo guión: el diálogo es usado para ganar tiempo y avanzar en el proyecto hegemónico de totalitarismo y mayor poder de dominación”.

“La Santa Sede ha estado siempre pendiente de lo que sucede en el país. Tanto el Papa Francisco como el Secretario de Estado, Cardenal Parolin, están bien informados de la problemática del país. Siempre han tenido la disposición de mediar, y eso se lo agradecemos. Pero las experiencias enseñan. El diálogo fallido del mes de octubre a diciembre ha enseñado que con gobiernos como éste se debe tener algo más que la buena voluntad”, afirmó categórico.

Además, explicó que el Vaticano “le ha recordado al Gobierno que para volver a sentarse en la mesa común se debe cumplir lo acordado en el mes de octubre del año pasado y recordado por el Cardenal Parolin en la carta dirigida al presidente Maduro el primero de diciembre del 2016”.

Esto es “diseñar el calendario electoral, la liberación de los presos políticos, la apertura de un canal humanitario para dejar entrar alimentos y medicinas al país, y devolverle las atribuciones a la Asamblea Nacional”.

En su opinión, la solución real pasa por un “cambio total de gobierno a través de elecciones generales”, comenzando quizás con un “posible gobierno nacional de transición”.

Sin embargo, señaló que “no podemos olvidar la justicia” porque “ha habido mucha corrupción y violencia” y “los responsables de esto no pueden quedar sin ser investigados”.

Pero, ¿cómo actúa un cristiano ante este drama? “Un católico en las circunstancias en que vivimos debe ser un permanente promotor del bien común, la solidaridad y la justicia”, respondió. “No es tiempo de adornos, sino de ir a lo esencial, a lo que da un sentido a la vida”.

“Sabemos que nada será fácil cuando se trabaja por el bien de la comunidad, pero los cristianos tenemos un valor fundamental que es la fuerza del Espíritu Santo que no sólo nos anima, sino que nos ilumina en el caminar en medio de cizaña. Nos propone retos, pero nos da su fuerza”, afirmó.

Además, manifestó que “yo quiero llegar al extremo de decir que un católico no se puede plegar a las políticas excluyentes y mucho menos a la voraz corruptela que existe en el país, ni levantar su mano para golpear la dignidad de cualquier persona”.

“Un católico comprometido debe exigir justicia y trabajar por el pueblo con el único interés de desarrollar procesos que lleven a un mayor desarrollo humano integral”, expresó.

Prensa CEV
Nota de ACI Prensa
04 de agosto de 2017

Red Latinoamericana y Caribeña “CLAMOR” se manifiesta ante la grave situación de los Migrantes Venezolanos.

Red Latinoamericana y Caribeña “CLAMOR” se manifiesta ante la grave situación de los Migrantes Venezolanos.

En el marco de la grave situación del pueblo migrante Venezolano, la Red Latinoamericana y Caribeña de Migración, Refugio y Trata de Personas, CLAMOR, realizó una declaración, donde expresa su posición ante la dura situación que viven los hermanos y hermanas de Venezuela y hace un llamado potente a la misericordia en el continente.

A continuaciòn la declaración íntegra:

Red Latinoamericana y Caribeña de Migración, Refugio y trata de Personas “CLAMOR”
Ante la grave situación del Pueblo Migrante Venezolano
“Porque fui forastero y me recibiste” (Mt 25,35)

1. Las organizaciones de la Iglesia Católica que trabajamos en la atención pastoral de migrantes, desplazados, refugiados y víctimas de trata de personas, unidas con el apoyo del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en la Red CLAMOR, queremos expresar nuestra solidaridad con el pueblo venezolano, nación que en los actuales momentos vive una crisis humanitaria, caracterizada por la escasez de medicinas y alimentos, el colapso de los servicios públicos, la inflación más alta del mundo, violencia desbordada y graves violaciones a los Derechos Humanos, que en los últimos días ha dejado un saldo de más de un centenar de muertos..

“Los clamores de mi pueblo se oyen por todo el país” (Jr. 8,13)

2. La Conferencia Episcopal Venezolana ha señalado proféticamente: “En nuestro país se percibe de manera muy clara cómo la violencia ha adquirido un carácter estructural. Son variadas sus expresiones: desde la represión irracional, con su dolorosa cuota de muertos y heridos, los daños a viviendas y estructuras residenciales; y persecuciones, hasta la desatención frente a las necesidades básicas de la gente. La represión oficial genera, en ocasiones, respuestas violentas, lo cual contribuye a crear un clima de tensión y anarquía, con sus peligrosas consecuencias” (Mensaje urgente a los Católicos y hombres y Mujeres de buena Voluntad. CEV. 12/072017).

3 .Esta situación, que atenta contra la vida y la dignidad de los venezolanos y venezolanas, ha forzado a miles de personas a salir del país, en una diáspora sin precedentes en la historia democrática de ese país, cifras que han crecido exponencialmente en el último año:

En el primer trimestre de 2015 entraron como trabajadores temporales 9.456 venezolanos a Colombia, 5.236 más que en 2014. En Argentina en el primer semestre de 2015 ingresaron 2.772, lo que representa una variación porcentual de 61,26 con respecto a 2014. Chile destacó con 10.815 visas (estudiantiles, sujetas a contrato y temporarias) concedidas a venezolanos desde 2005 a 2014.

En Centroamérica, el Servicio Nacional de Migración de Panamá recibió 2.475 permisos de residencias hasta mayo de 2016, de las cuales fueron aprobados 1.708. En los últimos tres años Venezuela ha sido el país con más solicitudes presentadas ante el organismo panameño.

Al norte de Brasil, en Boa Vista (Roraima), este año, la policía federal ha recibido 7.907 solicitudes de refugio de venezolanos. El año pasado fueron 2.230.

Según un informe de la Fundación Asylum Access, presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el número de población migrante venezolana asciende, en los últimos 3 años, a 2 millones 500 mil personas.

Asimismo ha aumentado el número de solicitud de refugio de venezolanos en la región. De acuerdo al ACNUR en los últimos 5 años ha habido un incremento de 228% de solicitudes de asilo en todo el mundo por parte de venezolanos y venezolanas. De ser una tierra de acogida, Venezuela se ha convertido en tierra de despedidas.

“No opriman a los extranjeros que habiten entre ustedes. Trátenlos como si fueran sus compatriotas, y ámenlos como a ustedes mismos” (Levítico 14,33-34)

4. Cada vez es más frecuente ver en las calles de nuestros países a venezolanos, en su gran mayoría jóvenes, como vendedores informales, deambulando por las calles e incluso pidiendo limosna. La “arepa” se está convirtiendo en un símbolo de la lucha de los migrantes venezolanos por ganarse la vida.

5. Con dolor nos hacemos eco del Clamor de los migrantes venezolanos para denunciar que en muchos países de tránsito y recepción están siendo víctimas de trata, esclavitud sexual y explotación laboral, en gran parte de los casos, por no tener documentación.

6. Frente a tan grave situación apoyamos las medidas tomadas por los gobiernos de Brasil, Chile, Perú y más recientemente Colombia, que favorecen la integración laboral de los venezolanos migrantes. Sin embargo, nos preocupa la actitud de varios gobiernos que aún no han asumido una política pública de acogida, dada la magnitud de la crisis humanitaria por la que atraviesan nuestros hermanos y hermanas.

7. El Santo Padre alerta que las políticas de “secularización” que han asumido varios países se basan erróneamente en “…el miedo de que se produzcan convulsiones en la paz social, que se corra el riesgo de perder la identidad o cultura, que se alimente la competencia en el mercado laboral o, incluso, que se introduzcan nuevos factores de criminalidad” (Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, 2014).

Nuestro llamamiento a los Gobiernos del continente es hacia la apertura, a no ser indiferentes ante el sufrimiento de quienes han dejado todo, a tender puentes, a construir una política migratoria como respuesta humana, justa y fraterna.

8. Pedimos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad y, en especial, a los cristianos que reciban con solidaria hospitalidad a estos hermanos y hermanas nuestros. Escuchemos el clamor del pueblo sufriente de Venezuela, promoviendo la cultura del encuentro frente a la cultura del descarte, la misericordia frente a la indiferencia.

Ratificamos como Iglesia nuestro compromiso de seguir acompañando a los migrantes venezolanos en la conquista y defensa de sus derechos fundamentales, a hacer escuchar sus clamores y caminar con ellos hacia la conquista de una vida mejor.

Oramos para que la crisis humanitaria que azota a Venezuela y en especial a los más pobres sea superada y este hermano país logre transitar caminos de paz fruto de la justicia social, libertad y desarrollo humano integral.

Pedimos a Nuestra Señora de Guadalupe Patrona de América Latina que cubra con su manto protector a todo el Pueblo Venezolano y en especial a quienes se encuentran en situación de migración.

 

02 de agosto de 2017

 

Por la Red CLAMOR

Mons Gustavo Rodríguez Vega
Arzobispo de Yucatán
Presidente del DEJUSOL CELAM

Mons José Luis Azuaje
Obispo de Barinas
Presidente de CARITAS

Hna Luz Marina Valencia
Secretaria General de la CLAR

 

Organizaciones de la Red CLAMOR

Departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano
Secretariado Latinoamericano y Caribeño de CARITAS
Conferencia Latinoamericana de Religiosos y Religiosas CLAR
Red Un Grito por la Vida
Instituto Chileno de Migración
Instituto de Migraciones y Derechos Humanos de la CNBB
Departamentos de Movilidad Humana de Conferencias Episcopales de América Latina y El Caribe
Servicio Jesuita para Refugiados
Red Jesuitas con Migrantes
Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica ALER
Padres Scalabrinianos
Hermanas Scalabrinianas
Familia Franciscana
Padres Salesianos
Hermanas del Buen Pastor
Hermanas Adoratrices
Hermanas de San Juan Evangelista

 

¡Quiero ser libre!. Por Mons. Fernando Castro

¡Quiero ser libre!. Por Mons. Fernando Castro

“…imponer una Asamblea Nacional Constituyente, se percibe como la imposición de un modelo comunal comunista que el pueblo no quiere y que lo combate incluso con su vida.” Todos queremos ser libres. Yo quiero ser libre.

Libre para ir al trabajo. Libre para tener un hogar. Libre para poder casarme y tener mis hijos. Libre para descansar. Libre para rezar. Libre para servir. Libre para emplear mis cosas para los demás. Libres para aprender a sufrir. Libre para padecer con esperanza. Libre para escoger mi rumbo.

También puedo ser libre para rumbear. Libre para emborracharme. Libre para satisfacer mis impulsos como quiera. Libre para darme gustos por encima de todo. Libre para usar mi poder en beneficio propio. Libre para imponer mis ideas. Libre para imponer y exigir obediencia. Libre para para engañar.

La libertad es un misterio. Don de Dios que podemos usar para metas muy buenas y nobles o para para los fines más ruines y bajos. Pensemos en personas como Juan Pablo II, Madre Teresa, san Josemaría, que abrieron surcos de bien, y pensemos en personas como Hitler, Stalin, el Che Guevara que no les importaba nada la vida humana, ni la de las colectividades.

Todo el país reconoce que la Constitución se ha violado una y otra vez. Todo el país sufre hambre, falta de medicinas, inseguridad. Unos pocos desean imponer una Constituyente. Se percibe como la imposición de un modelo comunal comunista que el pueblo no quiere y que lo combate incluso con su vida. Amenazas: “Lo que no conseguimos con los votos, lo conseguiremos con las armas” se escuchó. Quieren quitarnos la libertad de elegir. Millones de personas decimos: ¡Queremos ser libres!

El tono agresivo, descalificador y desconocedor de la voluntad popular es algo grotesco e injustificable. Y mientras tanto sigue el desmantelamiento del país para esclavizarnos: para que nos ocupemos del conuco, los ensalmos y de escuchar a los fautores del régimen prometiendo, prometiendo y prometiendo.
¡Quiero ser libre! ¡Queremos ser libres!

 

Fernando Castro Aguayo

Obispo de la Diócesis de Margarita

 

 

La Virgen del Carmen …y el escapulario

La Virgen del Carmen …y el escapulario

El escapulario no salva por sí solo como si fuera algo mágico o de buena suerte, ni es una excusa para evadir las exigencias de la vida cristiana.

El próximo 16 de Julio celebraremos la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen, Copatrona de la Diócesis de San Fernando de Apure. Reflexionemos hoy un poco sobre esta advocación y las grandes promesas de su escapulario.

Ir a ESPECIAL de la Fiesta de la Virgen del Carmen

 

Los carmelitas tienen, entre otros, el mérito de haber llevado esta advocación mariana a todos los estratos del pueblo cristiano.

En el siglo XII algunos eremitas se retiraron al Monte Carmelo, con San Simón Stock.

La Virgen Santísima prometió a este santo un auxilio especial en la hora de la muerte a los miembros de la orden carmelitana y a cuantos participaran de su patrocinio llevando su santo escapulario.

Los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías (1 Reyes 18, 44) como un símbolo de la Virgen María Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamación del dogma, el misal Carmelita contenía una Misa para la Inmaculada Concepción.

 

LA ESTRELLA DEL MAR Y LOS CARMELITAS.

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar. Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.

 

LOS CARMELITAS Y LA VIRGEN DEL CARMEN SE DIFUNDEN.

La Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir a la que desde tiempos remotos allí se venera. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías. Incluso se le llamó: “Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo”. En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella, a Cristo.

 

¿QUÉ ES EL ESCAPULARIO CARMELITA?

Los seres humanos nos comunicamos por símbolos. Así como tenemos banderas, escudos y también uniformes que nos identifican. Las comunidades religiosas llevan su hábito como signo de su consagración a Dios.

Los laicos no pueden llevar hábito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su búsqueda de la santidad pueden usar el escapulario. La Virgen dio a los Carmelitas el escapulario como un hábito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su consagración a ella. Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. Se usa bajo la ropa. Junto con el rosario y la medalla milagrosa, el escapulario es uno de los mas importantes sacramentales marianos.

Dice San Alfonso Ligorio, doctor de la Iglesia: “Así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios.”

 

EL ESCAPULARIO ES UN SACRAMENTAL

Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia haya aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial.

El escapulario, al ser un sacramental, no nos comunica gracias como hacen los sacramentos. Las gracias nos vienen por nuestra respuesta de amor a Dios y de verdadera contrición del pecado, lo cual el sacramental debe motivar.

 

¿CÓMO SURGIÓ EL ESCAPULARIO?

La palabra escapulario viene del Latín “scapulae” que significa “hombros”. Originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su trabajo. Con el tiempo se le dio el sentido de ser la cruz de cada día que, como discípulos de Cristo llevamos sobre nuestros hombros. Para los Carmelitas particularmente, pasó a expresar la dedicación especial a la Virgen Santísima y el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los demás.

La Virgen María entrega el escapulario el 16 de julio de 1251.
En el año 1246 nombraron a San Simón Stock general de la Orden Carmelita. Este comprendió que, sin una intervención de la Virgen, a la orden le quedaba poco tiempo. Simón recurrió a María poniendo la orden bajo su amparo, ya que ellos le pertenecían. En su oración la llamó “La flor del Carmelo” y la “Estrella del Mar” y le suplicó la protección para toda la comunidad.

En respuesta a esta ferviente oración, el 16 de julio de 1251 se le aparece la Virgen a San Simón Stock y le da el escapulario para la orden con la siguiente promesa:

“Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”

Aunque el escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos con el tiempo fueron sintiendo el llamado de vivir una vida mas comprometida con la espiritualidad carmelita y así se comenzó la cofradía del escapulario, donde se agregaban muchos laicos por medio de la devoción a la Virgen y al uso del escapulario. La Iglesia ha extendido el privilegio del escapulario a los laicos.

 

EXPLICACIÓN DE LA PROMESA

Muchos Papas, santos como San Alfonso Ligorio, San Juan Bosco, San Claudio de la Colombiere, y San Pedro Poveda, tenían una especial devoción a la Virgen del Carmen y llevaban el escapulario. Santos y teólogos católicos han explicado que, según esta promesa, quien tenga la devoción al escapulario y lo use, recibirá de María Santísima a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de gracia (sin pecado mortal) o la gracia de la contrición (arrepentimiento). Por parte del devoto, el escapulario es una señal de su compromiso a vivir la vida cristiana siguiendo el ejemplo perfecto de la Virgen Santísima.

El escapulario tiene 3 significados

  1. El amor y la protección maternal de María:El signo es una tela o manto pequeño. Vemos como María cuando nace Jesús lo envuelve en un manto. La Madre siempre trata de cobijar a sus hijos.Envolver en su manto es una señal muy maternal de protección y cuidado. Señal de que nos envuelve en su amor maternal. Nos hace suyos. Nos cubre de la ignominia de nuestra desnudes espiritual.Vemos en la Biblia:
    -Dios cubrió con un manto a Adán y Eva después de que pecaron. (manto – signo de perdón)
    -Jonás le dio su manto a David: símbolo de amistad -Elías dio su manto a Eliseo y lo llenó de su espíritu en su partida.
    -S. Pablo: revístanse de Cristo: vestirnos con el manto de sus virtudes.
  2. Pertenencia a María:Llevamos una marca que nos distingue como sus hijos escogidos. El escapulario se convierte en el símbolo de nuestra consagración a María.Consagración: ´pertenecer a María´ es reconocer su misión maternal sobre nosotros y entregarnos a ella para dejarnos guiar, enseñar, moldear por Ella y en su corazón. Así podremos ser usados por Ella para la extensión del Reino de su Hijo.-En 1950 Papa Pío XII escribió acerca del escapulario: “que el escapulario sea tu signo de consagración al Inmaculado Corazón de María, lo cual estamos particularmente necesitando en estos tiempos tan peligrosos”. Quien usa el escapulario debe ser consciente de su consagración a Dios y a la Virgen y ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras. Dice Jesús: “Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera”. (Mt 11:29). El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar, pero que María nos ayuda a llevar. El escapulario es un signo de nuestra identidad como cristianos, vinculados íntimamente a la Virgen María con el propósito de vivir plenamente nuestro bautismo. Representa nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocación, lo que exige que seamos pobres, castos y obedientes por amor.Al usar el escapulario constantemente estamos haciendo silenciosa petición de asistencia a la Madre, y ella nos enseña e intercede para conseguirnos las gracias para vivir como ella, abiertos de corazón al Señor, escuchando su Palabra, orando, descubriendo a Dios en la vida diaria y cercanos a las necesidades de nuestros hermanos, y nos está recordando que nuestra meta es el cielo y que todo lo de este mundo pasa. En la tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre. Kilian Lynch, antiguo general de la Orden dice: “No lleguemos a la conclusión de que el escapulario está dotado de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvará a pesar a pesar de lo que hagamos o de cuanto pequemos…Una voluntad pecadora y perversa puede derrotar la omnipotencia suplicante de la Madre de la Misericordia.”
  3. El suave yugo de Cristo: “Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mi, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”. (Mt 11:29-30)-El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar pero que María nos ayuda a llevar.Quién lleva el escapulario debe identificarse como católico sin temor a los rechazos y dificultades que ese yugo le traiga.

Se debe vivir lo que significa
El escapulario es un signo de nuestra identidad como católicos, vinculados de íntimamente a la Virgen María con el propósito de vivir plenamente según nuestro bautismo. Representa nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocación. Esto requiere que seamos pobres (un estilo de vida sencillo sin apegos materiales), castos y obedientes por amor a Dios.

En momentos de tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre, resueltos a ser fieles al Señor.

Ella nos dirige hacia el Sagrado Corazón de su Hijo Divino y el demonio es forzado a retroceder vencido.

 

IMPOSICIÓN DEL ESCAPULARIO

El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote e impuesto por él mientras dice:

“Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna”

¿Puede darse el escapulario a quien no es católico?
Sí. El escapulario es signo de la Maternidad Espiritual de María y debemos recordar que ella es madre de todos. Muchos milagros de conversión se han realizado en favor de buenos no-católicos que se han decidido a practicar la devoción al escapulario.

 

CONVERSIONES

Un anciano fue llevado al Hospital de San Simón Stock en la ciudad de Nueva York, inconsciente y moribundo. La enfermera al ver al paciente con el Escapulario Carmelita llamó a un sacerdote. Mientras rezada las oraciones por el moribundo, éste recobró el conocimiento y dijo: “Padre, yo no soy católico”. “¿Entonces, ¿por qué está usando el Escapulario Carmelita?”, preguntó el sacerdote. “He prometido a mis amigos usarlo”, explicó el paciente. “Además rezo un Ave María diariamente.” “Usted se está muriendo” replicó el sacerdote. “¿Quiere hacerse católico?” ´Toda mi vida lo he deseado”, contestó el moribundo. Fue bautizado, recibió la Unción de los Enfermos antes de fallecer en paz.

 

ALERTA CONTRA LOS ABUSOS

El escapulario NO salva por sí solo como si fuera algo mágico o de buena suerte, ni es una excusa para evadir las exigencias de la vida cristiana. Mons. Kilian Lynch, antiguo general de la Orden Carmelita nos dice: “No lleguemos a la conclusión que el escapulario está dotado de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvará a pesar a pesar de lo que hagamos o de cuanto pequemos… Una voluntad pecadora y perversa puede derrotar la ´omnipotencia suplicante´ de la madre de la misericordia.”

Los Papas y Santos han muchas veces alertado acerca de no abusar de la promesa de nuestra madre como si nos pudiéramos salvar llevando el escapulario sin conversión. El Papa Pío XI nos advierte: “aunque es cierto que la Virgen María ama de manera especial a quienes son devotos de ella, aquellos que desean tenerla como auxilio a la hora de la muerte, deben en vida ganarse dicho privilegio con una vida de rechazo al pecado y viviendo para darle honor.”

Vivir en pecado y usar el escapulario como ancla de salvación es cometer pecado de presunción ya que la fe y la fidelidad a los mandamientos es necesaria para todos los que buscan el amor y la protección de Nuestra Señora.

San Claude de la Colombiere advierte: “Tu preguntas: ¿y si yo quisiera morir con mis pecados?, yo te respondo, entonces morirás en pecado, pero no morirás con tu escapulario.”

 

Oración a la Virgen del Carmen
Súplica para tiempos difíciles

“Tengo mil dificultades:
ayúdame.
De los enemigos del alma:
sálvame.
En mis desaciertos:
ilumíname.
En mis dudas y penas:
confórtame.
En mis enfermedades:
fortaléceme.
Cuando me desprecien:
anímame.
En las tentaciones:
defiéndeme.
En horas difíciles:
consuélame.
Con tu corazón maternal:
ámame.
Con tu inmenso poder:
protégeme.
Y en tus brazos al expirar:
recíbeme.
Virgen del Carmen, ruega por nosotros.
Amén.”

 

Fuente: Catholic.net

 

El Obispo Venezolano que fue precursor de las Pastorales en Dictadura.

El Obispo Venezolano que fue precursor de las Pastorales en Dictadura.

Hace 60 años la Iglesia también acompañó las luchas democráticas del pueblo venezolano.

Durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez Venezuela vivió una época oscura. Por 10 años, y hasta 1958, gobernó con una élite militar que hoy calificaríamos “de derecha”. Era cruel con los opositores políticos que le hacían resistencia, pero el resto del país vivía en paz. “Si no te metías en política, la política no se metía contigo”, cuentan testigos.

Pero el poder es voraz y siempre quiere más. Al final terminan como todas las dictaduras, invadiendo espacios que asfixian a la sociedad completa y por eso caen.

Comparada con el ‘chavismo-madurismo’ era una dictablanda, dicen los que la padecieron y viven para contarlo. Al menos se edificaba infraestructura, había seguridad en las calles y no faltaba la comida ni las medicinas. El cuento hoy es otro.

Aún así, al dictador y su entorno les llegó la hora el 23 de enero de 1958 cuando, en la madrugada, la capital escuchó los motores de un avión bautizado por el pueblo como “la vaca sagrada” que se llevaba a medio gabinete fuera del país para siempre. Uno de sus ministros, al ver cumplidos los extremos para su propia seguridad, había aconsejado prudentemente al dictador: “Mi general, vámonos, que el pescuezo no retoña”. Es historia.

 

 

La realidad sociológica de Venezuela era contrastante. Y fue entonces cuando una voz tronó desde el púlpito, la del undécimo arzobispo de Caracas, monseñor Rafael Ignacio Arias Blanco, para denunciar “la cuestión social” inspirado en León XIII y su magisterio, llevando bajo el brazo las cifras del momento.

“Nuestro país se va enriqueciendo con impresionante rapidez. Según un estudio económico de las Naciones Unidas la producción per cápita en Venezuela ha subido al índice de $540.00, lo cual la sitúa de primera entre sus hermanas latinoamericanas, y por encima de naciones como Alemania, Holanda, Australia e Italia. Ahora bien, nadie osará afirmar que esa riqueza se distribuye de manera que llegue a todos los venezolanos. Ya que una inmensa masa de nuestro pueblo está viviendo en condiciones que no se pueden calificar de humanas”.

Era el 1º de Mayo de 1957.  Decir semejante cosa cuando solo se escuchaba el sonido del silencio era retar a un régimen cuya imagen internacional cuidaba con esmero.  Monseñor Arias Blanco desencadenó, con su clamorosa homilía, el cronograma insurreccional que menos de un año más adelante daría al traste con la dictadura.

En tiempos pasados también se pensó que a base del terror la bota militar podía someter a todo un país. Pero el miedo no da piso a la legitimidad. Hace 60 años la Iglesia acompañó las luchas democráticas del pueblo venezolano, destacando aquella simbólica pastoral que corrió como la pólvora y terminó incendiando la pradera.

En enero de este año, el recuerdo de la célebre y simbólica carta pastoral de monseñor Arias Blanco gravitaba sobre las palabras de monseñor Diego Padrón, arzobispo de Cumaná, cuando emplazó a la nación a dar un paso al frente y reaccionar contra el engendro “moralmente inaceptable” del Socialismo del Siglo XXI.

 

AFP PHOTO / FEDERICO PARRA

 

Y ocurrió lo mismo. “El movimiento ciudadano que se ha desatado en defensa de la soberanía y la democracia en Venezuela es una invitación para que las mismas fuerzas de represión descubran el sin sentido de sostener por la fuerza un Gobierno que no cuenta con base popular ni con legitimidad porque le ha dado, no una, sino varias patadas a la Constitución que le sirve de fundamento”, señala el más reciente editorial de la Revista SIC, vocera del jesuita Centro Gumilla de Caracas.

Hoy, la Conferencia Episcopal Venezolana, la Conferencia de Religiosos y Religiosas y otras instancias eclesiales, herederos del coraje espiritual de monseñor Arias Blanco, emulan su testimonio levantando su voz en horas aciagas y acompañando a su pueblo en las calles.

 

Artículo publicado en Aleteia.org por Macky Arenas.