Escudo Episcopal

“Hombre de Dios solidario con su Pueblo”

Descripción Heráldica

 Autor: Enrique Pérez.

El escudo se inscribe dentro de la tradición heráldica hispana. Bajo el capelo episcopal con las tres borlas que indican el estado episcopal, en verde (sinople), color propio de los escudos españoles desde el siglo XV. Como color litúrgico significa la esperanza.

Debajo del capelo se ubican los símbolos propios del Obispo, la mitra y el báculo que franquean la cruz de Santiago propia de la ciudad que lleva su nombre: Santiago de los Caballeros de Mérida. Su color rojo (Gules).

Un único campo conforma el escudo que es atravesado verticalmente por la cruz del calvario, símbolo del año de la fe, en gules intensos, enclavada sobre las majestuosos montañas andinas coronadas de nieve. Simbolizan la sangre y la fuerza del Espíritu Santo. Es el color de la caridad, virtud que debe acompañar la labor cotidiana del obispo.

La presencia mariana aparece en el escudo, al fondo que circunda la cruz y la montaña en campo de azul (azur en heráldica).  En ella se funden la devoción a la madre de Dios que bajo la advocación del Carmen ha acompañado la vida del nuevo obispo: su niñez y adolescencia en la parroquia de Montalbán – Ejido y en el sector de Pozo Hondo, tierra de la caña de azúcar, sobre la que cuelga el escapulario carmelitano y la década como párroco de Santa Cruz de Mora, donde conservan vivo el recuerdo de su acción pastoral. El azur de las cumbres que se acercan al cielo, recuerdan la trascendencia de lo religiosos que evoca la plenitud de la vida hacia la que ascendemos en la espera de la resurrección.

En el campo superior izquierdo, un sol radiante en amarillo (oro), color que evoca con el anagrama de la Eucaristía, la centralidad de Jesucristo en la vida del creyente y la querencia donde nació, Maracaibo, a orillas del Lago.