Preguntas Frecuentes

1. ¿QUÉ ES LA NULIDAD MATRIMONIAL?

La nulidad matrimonial es la declaración pública, dictada por los tribunales eclesiásticos tras un proceso judicial, por la que se declara que un matrimonio concreto nunca llegó a surgir por ausencia de algún requisito necesario para su validez. La declaración de nulidad no anula un matrimonio válido, sino que reconoce que tal matrimonio nunca fue válidamente contraído. Es necesario, en consecuencia, distinguir claramente la nulidad matrimonial del divorcio.

 

2. ¿CUÁLES SON LAS CAUSALES QUE DETERMINAN LA EVENTUAL NULIDAD DE UN MATRIMONIO? 

El Código de Derecho Canónico recoge los tres elementos que determinan la nulidad o validez de un matrimonio: la existencia de impedimentos, de vicios del consentimiento y de defectos de forma.

A.LOS IMPEDIMENTOS
La presencia de un impedimento, al momento del consentimiento, en uno de los dos contratantes hace nulo el matrimonio (c. 1073), salvo dispensa del impedimento cuando sea posible. Los impedimentos pueden referirse a la capacidad personal, tener su origen en un comportamiento criminal o surgir por un vínculo familiar.

IMPEDIMENTOS QUE AFECTAN LA CAPACIDAD PERSONAL

  • 1. Edad: «No puede contraer matrimonio válido el varón antes de los dieciséis años cumplidos, ni la mujer antes de los catorce, también cumplidos» (c. 1083 § 1). La Conferencia Episcopal Española, estableció como requisito para la licitud que ambos hayan cumplido 18 años. (cf. I Decr., BOCEE, 3, 1984, 103, art. 11) pero puede ser dispensado por el Ordinario del lugar.
  • 2. Impotencia: «La impotencia antecedente y perpetua para realizar el acto conyugal, tanto por parte del hombre como de la mujer, ya absoluta ya relativa, hace nulo el matrimonio por su misma naturaleza. Si el impedimento de impotencia es dudoso, con duda de derecho o de hecho, no se debe impedir el matrimonio ni, mientras persista la duda, declararlo nulo. La esterilidad no prohíbe ni dirime el matrimonio, sin perjuicio de lo que se prescribe en el c. 1098» (c. 1084). El impedimento de impotencia no es dispensable.
  • 3. Vínculo conyugal: «Atenta inválidamente matrimonio quien está ligado por el vínculo de un matrimonio anterior, aunque no haya sido consumado. Aun cuando el matrimonio anterior sea nulo o haya sido disuelto por cualquier causa, no por eso es lícito contraer otro antes de que conste legítimamente y con certeza la nulidad o disolución del precedente» (c. 1085). Este impedimento no es dispensable.
  • 4. Disparidad de cultos: «Es inválido el matrimonio entre dos personas, una de las cuales fue bautizada en la Iglesia católica o recibida en su seno y no se ha apartado de ella por acto formal, y otra no bautizada» (c. 1086 § 1). Se trata del matrimonio entre un católico y un no cristiano. Este impedimento puede ser dispensado por el Ordinario del lugar.
  • 5. Impedimento de orden sagrado: «Atentan inválidamente el matrimonio quienes han recibido las órdenes sagradas» (c. 1087). Afecta a los clérigos, es decir, diáconos, sacerdotes y obispos. Sólo lo dispensa la Santa Sede cuando un clérigo solicita la secularización; si se casase sin dispensa, el matrimonio canónico sería nulo.
  • 6. Impedimento de voto: «Atentan inválidamente el matrimonio quienes están vinculados por voto público perpetuo de castidad en un instituto religioso» (c. 1088). Equivale al anterior, pero en este caso afecta a los religiosos y religiosas de votos perpetuos.

IMPEDIMENTOS QUE NACEN POR UN COMPORTAMIENTO DELICTIVO

  • 7. Impedimento de rapto: «No puede haber matrimonio entre un hombre y una mujer raptada o al menos retenida con miras a contraer matrimonio con ella, a no ser que después la mujer, separada del raptor y hallándose en lugar seguro y libre, elija voluntariamente el matrimonio» (c. 1089). Es susceptible de ser dispensado por el Ordinario del lugar.
  • 8. Impedimento de crimen: «Quien, con el fin de contraer matrimonio con una determinada persona, causa la muerte del cónyuge de ésta o de su propio cónyuge, atenta inválidamente ese matrimonio. También atentan inválidamente el matrimonio entre sí quienes con una cooperación mutua, física o moral, causaron la muerte del cónyuge« (c. 1090). Puede dispensarlo el Romano Pontífice.

IMPEDIMENTOS DE PARENTESCO

  • 9. Impedimento de consanguinidad: «En línea recta de consanguinidad, es nulo el matrimonio entre todos los ascendientes y descendientes, tanto legítimos como naturales. En línea colateral, es nulo hasta el cuarto grado inclusive» (cf. c . 1091). Es el primero de los impedimentos de parentesco; afecta a toda la línea recta (padres, hijos, abuelos…), donde no es dispensable, y hasta los primos hermanos en línea colateral, la dispensa del cual puede conceder el Ordinario del lugar.
  • 10. Impedimento de afinidad: «La afinidad en línea recta dirime el matrimonio en cualquier grado» (c. 1092). Se llama afinidad el parentesco que nace entre una persona y los consanguíneos de su cónyuge. Se dispensa si hay causa justa.
  • 11. Impedimento de pública honestidad: «El impedimento de pública honestidad surge del matrimonio inválido después de instaurada la vida en común o del concubinato notorio o público; y dirime el matrimonio en el primer grado de línea recta entre el varón y las consanguíneas de la mujer y viceversa» (c. 1093). Es como la anterior, pero surge de la pareja de hecho o del matrimonio declarado nulo.
  • 12. Impedimento de adopción: «No pueden contraer válidamente matrimonio entre sí quienes están unidos por parentesco legal proveniente de la adopción, en línea recta o en segundo grado de línea colateral» (c. 1094). Afecta hasta los hermanos adoptivos. Se dispensa si hay causa justa.

Hay que advertir que no es frecuente la presencia de impedimentos, pues la preceptiva elaboración del expediente prematrimonial tiene como objetivo, entre otros, detectarlos a tiempo y, si es posible, tramitar la dispensa.

B.VICIOS DEL CONSENTIMIENTO

El consentimiento de los esposos es el auténtico y único elemento generador del matrimonio. A veces el consentimiento puede estar viciado y no ser auténtico invalidando el matrimonio. Los principales casos se exponen a continuación.

 

      1. 1. Nulidad por incapacidad psíquica: «Son incapaces de contraer matrimonio: 1. quienes carecen de suficiente uso de razón; 2. quienes tienen un grave defecto de discreción de juicio acerca de los derechos y deberes esenciales del matrimonio que mutuamente se han de dar y aceptar; 3. quienes no pueden asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica» (c. 1095). La falta de uso de razón es un supuesto infrecuente, pero no así el grave defecto de discreción de juicio o la incapacidad de asumir, que actualmente son los motivos de nulidad más invocados. Los supuestos prácticos son muchos y muy variados: desde personas que se han casado bajo una notable inmadurez, sin suficiente deliberación, hasta otros que presentan trastornos de personalidad que afectan gravemente a su capacidad para la vida afectiva, conyugal o familiar. Por imperativo legal, en estas causas hay que proceder a prueba pericial psicológica.

 

      1. 2. Simulación del consentimiento: «El consentimiento interno de la voluntad se presume que está conforme con las palabras o signos empleados al celebrar el matrimonio. Pero si uno o ambos contrayentes excluyen con un acto positivo de la voluntad el matrimonio mismo, o un elemento esencial del matrimonio, o una propiedad esencial, contraen inválidamente» (c. 1101). No basta que una persona consienta exteriormente, es necesario que el consentimiento sea verdadero. En caso contrario, el matrimonio es inválido. O bien porque no quiere casarse realmente (simulación total) , como en el matrimonio de conveniencia; o bien porque en realidad el contrayente no acepta todos los requisitos y obligaciones del matrimonio canónico (simulación parcial): excluir la indisolubilidad del matrimonio (casarse con la reserva de divorciarse cuando sea conveniente), o la fidelidad (reservarse el derecho a mantener otras relaciones afectivas íntimas), o los hijos (rechazar totalmente tener ningún hijo en el matrimonio), o la vida en común (casarse para no vivir juntos), o el bien de los esposos (casarse con una intención mezquina, desviada, o de abuso físico o psíquico sobre el cónyuge).

 

      1. 3.Violencia o miedo grave: «Es inválido el matrimonio contraído por violencia o por miedo grave proveniente de una causa externa, incluso el no inferido con miras al matrimonio, para librarse del cual alguien se vea obligado a casarse» (c. 1103). Durante muchos siglos, las amenazas y el miedo eran la causa más frecuente de nulidad de matrimonio, a menudo inferidas por el entorno familiar (miedo reverencial), en casos como los embarazos antes del matrimonio.

 

      1. 4.Error sobre el matrimonio: Sólo la ignorancia grave sobre qué es el matrimonio provoca su nulidad (cf. c . 1096). Y «el error acerca de la unidad, de la indisolubilidad o de la dignidad sacramental del matrimonio, con tal que no determine a la voluntad, no vicia el consentimiento matrimonial» (c. 1099).

 

      1. 5.Error sobre la persona: El error sobre la identidad de la persona hace inválido el matrimonio (cf. c . 1097 § 1). En cambio, «el error acerca de una cualidad de la persona, aunque sea causa del contrato, no dirime el matrimonio, a no ser que se pretenda esta cualidad directa y principalmente» (c. 1097 § 2).

 

      1. 6.Error por engaño: «Quien contrae el matrimonio engañado por dolo, provocado para obtener su consentimiento, acerca de una cualidad del otro contrayente, que por su naturaleza puede perturbar gravemente el consorcio de vida conyugal, contrae inválidamente» (c. 1098). Se trata del engaño con mala intención, tanto si es un engaño activo como pasivo (dejar creer algo) sobre una cualidad importante.

 

    1. 7.Consentimiento bajo condición: «No puede contraerse válidamente matrimonio bajo condición de futuro. El matrimonio contraído bajo condición de pasado o de presente es válido o no, según que se verifique o no aquello que es objeto de la condición» (c. 1102).

 

C.FORMA CANÓNICA
Los defectos de forma son los que se refieren a la manifestación externa del consentimiento y a los requisitos de forma o solemnidades jurídicas que la ley canónica exige para su validez.

Hasta el Concilio de Trento, el matrimonio celebrado sin testigos, sólo por consentimiento entre los contrayentes, estaba prohibido pero era válido. Esto provocaba muchos abusos y engaños, pues no quedaba constancia pública y escrita de la celebración de un matrimonio. Para remediarlo, se estableció que el matrimonio se celebrara ante el Obispo o el Párroco del lugar y dos testigos comunes. Esencialmente, esa normativa sigue vigente.

Forma ordinaria
La forma ordinaria aparece descrita en el Código de Derecho Canónico: «Solamente son válidos aquellos matrimonios que se contraen ante el Ordinario del lugar o el párroco, o un sacerdote o diácono delegado por uno de ellos para que asistan, y ante dos testigos» (c. 1108 § 1.). Si los testigos no estaban presentes, o si el ministro eclesiástico no tenía facultad o delegación, el matrimonio puede ser inválido.

Forma extraordinaria
Para situaciones especiales en que no se puede celebrar matrimonio en forma ordinaria, el Código prevé: «Si no hay alguien que sea competente conforme al derecho para asistir al matrimonio, o no se puede acudir a él sin grave dificultad, quienes pretenden contraer verdadero matrimonio pueden hacerlo válida y lícitamente estando presentes sólo los testigos: 1. en peligro de muerte; 2. fuera de peligro de muerte, con tal de que se prevea prudentemente que esa situación va a prolongarse durante un mes» (c. 1116 § 1).

Los defectos de forma son los que se refieren a la manifestación externa del consentimiento y a los requisitos de forma o solemnidades jurídicas que la ley canónica exige para su validez.

 

3. CUÁLES SON LAS CAUSALES MÁS COMUNES DE NULIDAD MATRIMONIAL?

Entra las causales más comunes se encuentran: la ausencia de la madurez requerida, incapacidad para ser esposos y padres, presencia de trastornos psíquicos, no querer casarse para siempre, no querer tener hijos y casarse obligado por fuertes presiones. Existen algunas circunstancias sintomáticas que se toman en consideración: presencia de adicciones (alcoholismo, drogadicción, ludopatía, etc), grave irresponsabilidad, alteraciones psicológicas graves, violencia y malos tratos, embarazos en el noviazgo, abortos, conductas anticonceptivas e infidelidad.

 

4. ¿CUÁNDO SE PUEDE SOLICITAR LA NULIDAD DE UN MATRIMONIO?

La nulidad matrimonial puede pedirse siempre que uno o ambos contrayentes tengan dudas razonables sobre la validez de su matrimonio. Lo más recomendable es dirigirse a su párroco para recibir de él la debida asesoría y acompañamiento.

 

5. ¿PARA ADELANTAR LA CAUSA DE NULIDAD ES NECESARIO TENER UN ABOGADO?

No es necesario contar con el acompañamiento de un abogado canonista. Sin embargo, algunas personas prefieren contar con dicha asesoría jurídica. Como es evidente, los costos del abogado corren por cuenta de la persona que solicita sus servicios. Sin embargo, la Iglesia, para evitar abusos, establece unos límites de costos que, en el caso de nuestro tribunal son 5 salarios mínimos vigentes. Aquí puede encontrar la lista de los abogados inscritos en nuestro tribunal.

 

6. ¿CÓMO HAGO PARA PRESENTAR MI CAUSA DE NULIDAD?

Para facilitar el proceso, hemos establecido tres pasos fundamentales:

1° PASO- INVESTIGACIÓN PASTORAL – Responda el cuestionario junto a su párroco, él le ayudará a hacer un discernimiento sobre las eventuales causas de nulidad de su matrimonio.

2° PASO-Una vez se haya hablado con el párroco y hayan encontrado indicios sobre la existencia de una eventual causa de nulidad, pida una cita en la Vicaría Judicial correspondiente y diríjase puntualmente con el cuestionario y sus documentos -en la fecha y hora indicada- y allí, las personas encargadas, le brindarán toda la ayuda necesaria para redactar su demanda de nulidad. No olvide llevar los documentos necesarios:
-Certificado original de matrimonio (máximo con tres meses de expedida).
-Acta civil de matrimonio preferiblemente con nota marginal de divorcio.
-Certificado original de bautismo   (máximo con tres meses de expedida).
-Certificado original de bautismo (máximo con tres meses de expedida).
-Certificados originales de bautismo de los hijos o partidas de nacimiento de nacimiento.
-Otros documentos que podría ser útiles durante el proceso.

3° PASO-Presente la demanda ante el Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Diocesano de San Fernando de Apure

 

7. ¿CÓMO SE DESARROLLA EL PROCESO DE NULIDAD?

El proceso canónico de nulidad matrimonial es el cauce a través del cual se llega a determinar la existencia o inexistencia del vínculo conyugal. La demanda de nulidad matrimonial pone en marcha una serie de mecanismos jurídicos para conocer la verdad y con la sentencia determinar lo justo.

En la actualidad existen tres tipos de procesos judiciales para las causas de nulidad del matrimonio que, dependiendo del caso presentado, el Vicario Judicial optará por el más indicado. A estos procesos judiciales es necesario sumar un procedimiento administrativo para solicitar la dispensa del matrimonio rato y no consumado.

    a) Proceso Ordinario (cc. 1501-1655; 1671-1685). Como su propio nombre indica, se trata del proceso más habitual y como máximo no debe prolongarse más un año (c. 1453; art 72 DC). Consta a su vez de tres fases:

  • 1. Fase Introductoria: presentación de la demanda, admisión y citación a la parte demandada, constitución del Tribunal y fijación del objeto del proceso.
  • 2. Fase Instructoria: consiste en recoger las pruebas útiles y lícitas para conocer la verdad de los hechos, principalmente mediante las declaraciones de las partes, declaraciones testificales, prueba pericial, prueba documental.
  • 3. Fase Decisoria: discusión de la causa entre las alegaciones de los abogados y las observaciones del defensor del vínculo para después proceder a la decisión de los jueces y finalmente redactar de la sentencia.
  • b) Proceso más breve ante el Obispo cuando la petición haya sido propuesta por ambos cónyuges o por uno de ellos, con el consentimiento del otro y concurran circunstancias de las personas y de los hechos, sostenidas por testimonios o documentos, que no requieran una investigación o una instrucción más precisa, y hagan manifiesta la nulidad (cf. c. 1683).
  • c) Proceso documental: es un proceso breve y muy rápido para los casos de existencia de impedimentos o de defecto de forma, cuando esto consta por un documento cierto (cf. cc. 1686-1688).
  • d) Procedimiento de disolución de matrimonio rato y no consumado: es un procedimiento administrativo breve donde se recogen las pruebas en el Tribunal Diocesano de Córdoba y el expediente se envía a la Santa Sede para la concesión de la dispensa (cf. cc. 1697-1706).

 

8. ¿CUÁNTO CUESTA EL PROCESO?

– Que el Motu proprio “Mitis Iudex Dominus Iesus” del Papa Francisco sobre la reforma del proceso canónico para las causas de declaración de nulidad del matrimonio, establece en el VI de slos criterios fundamentales que han regido la labor de reforma “lagratuidad evangélica de los procedimientos”.

– Para que la Iglesia pueda cumplir con el munus iudicialis, los fieles de la Iglesia que acuden al foro deberán equitativamente “contribuir en el pago de los salarios” justos y dignos de quienes trabajan en los Tribunales (Ibídem).

– Que los “fieles con recursos” que acuden a los tribunales tienen la obligación moral de entregar una “ofrenda en justicia a favor de las causas de los pobres” (Cfr. Rescripto del Papa Francisco sobre el cumplimiento y la observancia de la nueva ley del proceso matrimonial, diciembre 07de 2015, n. 6).

Al momento de presentar la demanda, los fieles son animados a contribuir, de acuerdo a sus posibilidades, con los gastos que el proceso exige. Nadie se queda sin atención por ausencia o escasez de recursos económicos.

 

9. ¿CUÁNTO DURA EL PROCESO?

EL Motu proprio “Iudex Dominus Iesus” insiste en la agilización de los procesos, pero hay dos vías para el procedimiento de los mismos: la vía ordinaria y la vía breve. De acuerdo a la vía, los tiempos del proceso se abrevian sustancialmente.

 

10. ¿QUÉ PASA CON LOS HIJOS QUE SE TUVIERON DURANTE EL MATRIMONIO?    

Los hijos de un matrimonio declarado nulo no son “anulados”. Sobre ellos se mantiene íntegra la obligación grave de los padres de cuidarlos y educarlos en todas sus exigencias.