Homilía del Domingo 18 de Diciembre de 2016 en la Parroquia Ntra. Sra. del Valle.

Homilía del Domingo 18 de Diciembre de 2016 en la Parroquia Ntra. Sra. del Valle.

“No estamos solos: Dios está, siente y camina con nosotros”.

Excmo. Mons. Alfredo Torres,

Obispo de San Fernando de Apure.

 

Resuena en nosotros corazones el grito de esperanza del evangelista Mateo en este Domingo IV de Adviento, la ya conocida frase citando al profeta Isaías: “La virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá Enmanuel, que significa Dios con Nosotros”. Si el domingo pasado era el “Gozo”, este domingo invita a afianzarnos en la esperanza: Dios está con nosotros. La maravilla del misterio que celebramos con la navidad, es la experiencia de que no estamos solos. Dios está, siente, camina con nosotros. La dura prueba que vivimos los venezolanos no es ajena al Señor y menos a sus pastores, obispos y sacerdotes, quienes vivimos codo a codo con nuestros hermanos, la impotencia y la incertidumbre. La Conferencia Episcopal como organismo de comunión de todos los Obispos Venezolanos, ha expresado en breve comunicación la súplica a quienes toman las decisiones a que rectifiquen y que no se olviden que en definitiva sufre el pueblo y sobre todo los más pobres y débiles de la sociedad. Campesinos, gente del pueblo, padres de familia que no tienen cuentas bancarias han sido los más perjudicados. Alude el comunicado de la Conferencia Episcopal que la misma oposición se quedó pasmada y no emitieron a tiempo ninguna palabra de apoyo. Situación que puede generar violencia y disturbios.

 

Este domingo la Palabra nos invita a la Esperanza: seguros estamos que Dios no nos dejará solos. Ya hubo una respuesta de rectificación. Aunque duele que se juegue con un pueblo noble como el nuestro. Esta navidad estamos invitados a vivirla de manera especial, con esperanza, seguros que el consuelo seguro nos vendrá del Señor, y el camino tortuoso, se transformará en senda de justicia, progreso y paz. No dejemos de realizar nuestros encuentros tradicionales navideños, llenos del calor de Dios y de los hermanos. Y rogamos al mismo tiempo al Señor, que no nos deje llevar por la tentación de la violencia y el desespero, que no producirá frutos de Dios. Nuestras comunidades, sigan adelante, ayudándonos los unos a los otros, socorriendo al que menos tiene, o está en alguna urgencia, despertemos a la solidaridad y a la sensibilidad por los demás. Y por ese motivo, nuestros sacerdotes, tienen en estos momentos un gran papel que cumplir: unir, sanar, apoyar, acompañar, orar, abrir puertas, “Iglesias de puertas abiertas” para consolar, escuchar y socorrer. Darle hoy posesión al Padre Wilmer, significa ratificar en su persona, el pastoreo episcopal que desea que sus fieles se sientan acompañados y atendidos, es ratificarle la autonomía, como responsable de la comunidad en comunión con el pastor Diocesano. Le deseo éxitos rotundos.

 

A todos Uds., hermanos, les deseo una navidad feliz, en medio de la dificultad. Sacaremos muchas lecciones de esto, pero el Gozo del Encuentro con el Señor nadie no los podrá arrebatar. Bendiciones para todos.